jueves, 28 de abril de 2016

Dos meses después/ After two months



I write after two months have passed since I returned to my country.
I feel like some part of me still there. I believe it's called post journey depression.
I can't forget all the sensations, the landscapes, the friends. 
Well, it's part of life I think.
When I realise what I was done, all the experiences, all the landscapes the kind people I feel so happy and proud of myself. And I notice nothing is impossible... (sounds like of some sports spot!!!)



Now when I returned in January it was difficult to accept my life would be completely different because I didn't have job and money of course! so, I was happy because my family was happy and also I saw my place and my stuff. 

At that moment, I asked myself where I will go now? my next destination could be India, but I need to save a lot of money... again. So, I need a good a super good job. For now, I have a job to pay my bills, but I'm still looking for a good job and I now I will find it.
I don't want to forget to practice my english because I like it! So, I plan to still study and write or speak too.

El pequeño viaje al sur de Nueva Zelanda

El viaje comenzó con un vuelo a Christchurch muy, pero muy temprano, la idea era aprovechar al máximo los tiempos para visitar lo que más pudiésemos en pocos días. La compañía más económica fue Jetstar, la idea era ir y volver vía avión, pero el regreso sería desde Dunedin.

Día 1: Llegamos a Christchurch recogimos el auto y partimos al hostal, que era bastante bueno, cómodo, limpio y estaba cerca del mar, pero lejos del centro de la ciudad, pero nos movíamos en auto así es que ese no era problema.


Ese día recorrimos la ciudad y aún esta en reconstrucción la ciudad, por el terremoto, la catedral esta casi toda derrumbada, pero la están restaurando al igual que otros edificios, me gustó un cartel que había en un edificio que decía "todo saldrá bien".




Como toda ciudad en N.Z. bastante tranquila, poca gente y bello, fuimos al jardín botánico y al museo, que de verdad era inmenso, con un río navegable y patos silvestres!!! Cisnes negros por todas partes. Hermoso.
Cerca del mar hacían parapente y el paisaje era insuperable.


Creo que en este país su pasado es muy importante porque cada vez que visito un museo, quedo maravillada con lo bien conservado que esta su historia.

Cerca del hostal como a unas 5 cuadras hay un puente muy largo que se adentra en el mar, al lado de la biblioteca, es decir, que desde la biblioteca se tiene una vista espectacular del pier y del mar;  cuando paseamos por el puente vimos varios surfistas practicando y también unos cuantos atrapando cangrejos desde el puente.




Día 2: Al día siguiente fuimos a Akoranga, supuestamente veríamos delfines, pero el mal tiempo impidió que zarpara el barco del paseo, por lo que nos conformamos con visitar la ciudad.


Tekapo: nos quedamos en un hostal en Fairlie, era una casona antigua, muy cómoda, la ciudad muy linda y bueno fuimos a visitar el lago Tekapo y la iglesia de piedra, el agua era de un color muy particular lo que hacía que la vista fuera increíble, bueno como había sol había mucho turista así es que fue muy difícil conseguir una buena foto de la iglesia con el lago de fondo. En la madrugada los chicos quisieron ir a ver la vía láctea así es que fuimos y sí era bonito, ellos nunca la habían visto así... porqué?? no lo sé, pero en nuestra cordillera se vé igual de linda.



Día 3: Al día siguiente partimos a Queenstown, sería un viaje largo así es que comimos algo en el camino en Cronwell y seguimos, pasamos por paisajes maravillosos cerca del Monte Cook, de verdad era muy lindo el paisaje... hicimos varias paradas para admirar lo bello que era.

Queenstown, un lugar para quedarse, montaña, lago, naturaleza, HERMOSO!! El hostal bastante bien, con una vista muy linda del lago... la ciudad tiene vida, gente joven, no sé si siempre será así, pero me gustó mucho...



Día 4: Milford Sound,unos fiordos maravillosos, inmensos, con cascadas altísimos, lamentablemente el día que fuimos estaba un poco nublado y frío, pero la vista igualmente era hermosa, me imaginé cómo debía ser con un día despejado... asombroso!!! El viaje a Milford es de 5 horas entre montañas, lagos, ríos, bosques espesos que son de película. Un largo camino, pero el bus era muy cómodo.






Día 5: La Góndola, subir fue lo mejor; acompañé a Mary al bungee jump, pero realmente valió la pena la vista... la ciudad maravillosa, el lago... sin palabras.





Después del salto nos dirigimos a Dunedin a tomar el avión de vuelta, un día particularmente frío y el viaje largo, la ciudad me recordó mucho a Val paraíso con sus edificios antiguos y el más lindo es el de la estación de trenes... bello. Estuvimos ahí sólo una hora, pero valió la pena.








El sur de Nueva Zelanda es lo mejor!!! Si vuelvo será ahí...